El Gran Gatsby (F. Scott Fitzgerald)

Reservarse el juicio es asunto de esperanza ilimite.

El Gran Gatsby.

De verdad que era grande. Una persona digna de admirar.

Al principio de esta historia nos muestran un mundo hermoso. Nuestro narrador, Nick Carraway, nos introduce dentro de Nueva York; nada mas y nada menos que en los años 20. Donde todo era perfecto y las fiestas eran interminables.

Resulta que Nick se muda junto a la casa de Gatsby, y si pensaba que solo iba a trabajar, pues que equivocado estaba. El hombre vive junto al alma de las fiestas. El conocido como el Sr. Gatsby, da las fiestas más pomposas y afamadas de la ciudad. La gente llega incluso sin recibir invitación. El hombre tiene tan buena fama que la gente simplemente llega sabiendo que una enorme fiesta los espera y las puertas están abiertas para todos. El mundo es de mil colores y parece que nadie podría ser infelíz dentro de esta maravillosa ciudad.

Excepto por Daisy Buchanan. La prima de Nick.

Ella parece guardar un secreto que le pica por detrás de las orejas, y no la deja ser tan felíz como los demás parecen ser. Y es que su esposo… bueno, la historia de siempre. Y todos lo saben. Pero hay algo más. Cuando su primo llega a su casa contando lo pomposo que es su vecino, Daisy salta en un pie.

¿Qué Gatsby?

Y es obvio que entre esta mujer y el misterioso Sr. Gatsby hubo un pasado. Algo que aun los une y que casualmente ha traido a Jay Gatsby de vuelta a los alrededores.

Hasta este punto, la historia muestra una cara muy colorida y divertida de la sociedad en la que vive Nick. Pero poco a poco, la iluminada ciudad, se va tornando sombría y llena de fondos falsos. ¡He allí uno de los grandes mensajes de esta historia! No todo lo que brilla es oro. Y esta ciudad no es más que un pedazo de carbón envuelto en una muy lujosa funda. Ya nos toca a nosotros darnos cuenta de qué es lo que esconde este misterioso personaje bajo esas fiestas tan ostentosas.

¡Pero no teman!

El Sr. Gatsby es un ejemplo de determinación, honor, palabra, inteligencia, esfuerzo y astucia. Es el hombre que todos quisieramos ser. Y como todos deberiamos ser. Si le damos nuestra palabra a alguien, hemos de cumplirla. Si queremos ganarnos la mano de alguien, hemos de procurar una buena vida para esa persona.

El Gran Gatsby nos muestra lo que un hombre puede hacer por amor y lo que una sociedad puede destruir con sus falsas apariencias. Titulos, status, amigos, parejas; todo arreglado para demostrar algo que no son. Para tratar de ser felices, cuando su propia forma de vida los aleja de su propósito.

Había esperado cinco años y había adquirido una mansión en la que brindaba luz a las chapolas pasajeras… con el objetivo de que pudiera “pasar” una tarde al jardín de un extraño.

Les recomiendo muchísimo este libro. Es divertido, emocionante, romántico, misterioso y profundo. Pero eso sí, guarden sus pañuelos para el final de la historia.