Boy Meets Boy (David Levithan)

1035x1554-boymeetsboy-1800-1400592108“Entonces, ¿piensas que él está en el lado de la novia o el lado del novio?” pregunta, Joni, después de las risas. “Yo creo que la gente se puede sentar donde ellos quieran, hoy en día,” le respondo yo.

Boy Meets Boy (solo en inglés, por ahora) es un libro sumamente tierno, gay e irreal. Aunque el hecho de que sea irreal no está nada mal. De hecho, es justamente eso lo que David Levithan utiliza para enviar su mensaje.

¿Por qué el mundo no es así todavía?

¿Qué es lo que nos impide llegar a ese punto?

El libro nos cuenta la historia de Paul, un chico definitivamente gay y con un muy buen sentido de sí mismo. Así es como nos lo presenta David, en las primeras páginas.

Paul vive en un pueblo ideal. Las porristas se presentan en motocicletas; la reina del baile, antes era un chico llamado Daryl (quien también resulta ser la líder del equipo de futbol); la alianza hetero-gay le enseña a los chicos a bailar; y cualquiera puede besar a quien quiera en los pasillos. Ya sean dos chicos o dos chicas o un chico que antes besaba a una chica pero ahora se besa con un chico. No hay juicios de ningún tipo en la escuela de Paul, ni mucho menos en su pueblo. Cuando los boy scouts se rehusaron a aceptar un niño gay en su grupo, los padres se encargaron de sacar el grupo del pueblo y crear uno nuevo en donde todos pudieran ser parte del equipo.

Sin embargo, vivir en el pueblo perfecto no hace de tu vida perfecta. Las cosas se complican para Paul incluso en un mundo donde no existen las complicaciones.

Es un sentimiento muy extraño. No estoy acostumbrado a que me odien.

Lo que es una declaración muy impactante viniendo de los labios de un chico gay.

Supongo que no creo que estas cosas puedan ser fáciles nunca, aunque tampoco veo por qué tiene que ser difíciles. 

Lo que más me gustó del libro es que habla sobre las relaciones.

TODO tipo de relaciones.

Te deja muy en claro que las relaciones románticas, aunque sean las más celebradas, no son las únicas que existen. Están los amigos y la familia, y esas relaciones también merecen la misma importancia, tiempo y atención que la de una pareja.

Aparte que, aunque el libro narra la historia de un romance juvenil, la manera en que David lo desarrolla es sumamente maduro y acertado… Acertado y brutalmente cierto.

Quiero flotar, porque es así de simple. Él está feliz de que lo encontré. Yo estoy feliz de haberlo encontrado. No tenemos miedo de decirlo. Estoy tan acostumbrado a las indirectas y mensajes mezclados, diciendo cosas que quizás signifiquen lo que parecen decir que significan. Juegos y concursos, roles y rituales, hablando en doce idiomas diferentes a la vez, así las verdaderas palabras no son tan obvias. No estoy acostumbrado a la verdad tan directa y honesta.

Y ahí fue cuando yo dije, “Wou, esto sí que es un buen libro.”

La verdad es que decidí leer de nuevo a David Levithan, solo para darle una segunda oportunidad.

Después del desastre que fue “Everyday” estaba renuente sobre seguir leyendo sus obras, pero las maravillosas frases que subrayé en ese libro me convencieron de volver a intentarlo. Y sí que me alegro de haberlo hecho.

Es cierto que Levithan parece rehusarse a crear una historia con puntos de giro detallados, que te muestren un hilo conductor entre todas las cosas que van ocurriendo, pero, al menos en este libro, logró que su literatura desordenada funcionara para mí.

La verdad es que lo hizo muy bien, y me enseñó mucho.

Se lo agradezco y les recomiendo este libro a todos los que estén pasando por alguna situación que les haga creer que el pueblo de Paul jamás podrá ser su pueblo.

Tomará un poco de tiempo, pero llegará el día en que todos los niños y niñas del mundo puedan crecer en un pueblo como el de Paul. Solo hace falta que nosotros, los que estamos viviendo y dirigiendo nuestro propio pueblo, comencemos a cambiar las cosas.

Sin nada más que agregar, le di a Boy Meets Boy:

4 de 5

Saludos,

Rangii.