A Long Way Down (Nick Hornby).

ImagenEs año nuevo en la cima de un rascacielos, en Londres. Martin está literalmente en el borde. El que fue una vez una amada personalidad de la TV, ahora está desesperado por saltar. Pero no está solo. La madre soltera Maureen, la atrevida adolescente Jess, y el músico convertido en repartidor de pizzas JJ, han subido todos al mismo techo con el mismo plan.

En vez de saltar, estos completos extraños hacen un pacto de mantenerse con vida y juntos hasta el día de San Valentin; al menos.

Y así fue que quedé atrapado por esta divertida historia.

Hay que hacer énfasis en lo genial que es la premisa de esta novela. Cuatro desgraciados se encuentran en el techo de un edificio, frustrandose, uno al otro, sus planes de suicidio. Y, como si no fuera poco, deciden crear una pandilla de “sobrevivientes” Aunque creo que les vendría mejor “obligados a sobrevivir”

Conocí este libro gracias a un especial sobre el festival de cine de Berlín. Lo estaban pasando por HBO y, como todo un fanático del cine, me puse a ver la promoción de las películas independientes que competían este año. Entre ellas se encontraba “A Long Way Down” Y me llamó la atención al ver que uno de los protagonistas era Pierce Brosnan. Desde que apareció en el reparto de “Mamma Mia” (uno de mis musicales favoritos, sino es que mi favorito de todos) lo reconozco donde sea.

Las imágenes se veían muy interesantes, y fue justo la escena del “pacto” la que me atrapó. Aún no entendía bien de qué iba la película, pero cuando el director mencionó la frase “A Long Way Down es un libro un tanto cinematográfico” yo quedé buscando una copia antes de que, si quiera, terminara la entrevista.

Ahora bien, está claro que la premisa del libro es maravillosa. Una sinópsis tan original y divertida que agarré ese libro como si fuera un dulce de cumpleaños. Sin embargo, el asunto pierde su magia al terminar el primer acto. Una vez conocemos a los personajes, sus motivos, su encuentro y por ende su pacto (el cual da pie a todo lo que resta del libro), la cosa pierde un poco la gracia.

En este primer acto, justamente, el autor comienza a relatarnos la historia de la forma más jocosa posible. Te hace reir a carcajadas. Y yo estaba fascinado con su habilidad de hacerte reir sobre un tema tan serio. Lo veía como algo, un tanto, cínico. Burlarse de estas personas que, en su ignorancia, creen que la muerte es la solución a todos sus problemas. Para mi esto era la mejor parte del libro. Que Nick te relatara sus miserables vidas, pero siempre haciendote notar que en su punto de vista había una equivocación fatal; la cual tomaba como un chiste y te hacia reir, sobre la muerte.

Sin embargo, del segundo acto hasta terminado el libro, la historia pierde este tono de chiste. Aun conserva su humor en muchas partes de la novela, las cuales te animan a no arrepentirte de haberla comenzado a leer. Pero, al menos yo, seguía un poco decepcionado. Debe hacerse notar que el libro no tiene capítulos segun el modelo standar (I, II, III, IV), sino que cada capítulo va nombrado por el protagonista que en ese momento se refiere a nosotros. Aclarando tambien que los capítulos están narrados en primera persona. Osea que tienes a cuatro personajes narrandote la historia desde su propio punto de vista, cada uno en su momento. Lo que también fue algo que me gustó mucho. Hasta iniciado el segundo acto…

¿Qué fue lo que me molestó tanto?

Como el libro esta narrado en primera persona y cada uno de los personajes se refieren a tí, como lector (te reconocen y se dirigen a tí a cada instante. Te hacen saber que lo que dicen es con el único propósito de que lo escuches, tú), estas personas están constantemente tratando de convencerte sobre sus motivos. Al principio del libro, cada uno te explica cómo llegaron al techo; y yo daba por entendido que esa sería explicación suficiente para entenderlos y seguir con la historia. Con cosas nuevas. Pero durante todo el libro ellos le siguen dando vueltas a los mismos temas. A sus mismos problemas. A la misma cosa, una y otra vez. Y lo entiendo, de eso se trata la vida de un suicida. No poseer la capacidad de pasar la página. Le dan tantas vueltas a sus problemas que se olvidan que existen otras cosas. Pero, como lector, esto es sumamente frustrante; porque yo ya sabía sus razones y, al menos en el contexto de la historia, las entendía como válidas. Pero ya. Se supone que una historia continúe y se desarrolle. Evolucione. Si seguimos dando vueltitas, como perro antes de dormir, pues rendidos vamos a quedar; al igual que el animal.

Este fue un punto muy en contra a lo largo del libro. Aún no he visto la película, pero me imagino que -al tratarse de imágenes, y verse en la obligación de eliminar narraciones kilométricas del mismo tema; una y otra vez- será mucho más fácil de llevar. Y eso es justo lo que me molesta, porque la historia es buena. La trama es entretenida y, como dije, te mantiene atento de lo que pasa y/o puede pasar. Pero tanta lata de “mi vida apesta” te cansa. Por lo que yo espero con ansias la película, a ver como se las arregló el director para alivianar la historia. Que es genial.

Cada una de las vidas de estos personajes son muy reales y comúnes, aunque se vuelven muy particulares a lo largo de su narración. Mi personaje favorito, he historia favorita, fue JJ. Él es un ex-musico cuya banda se separó y su novia lo dejó poco después; la misma que lo hizo mudarse a Londres (desde los Estados Unidos) y luego lo abandona a su suerte en esta ciudad donde no conoce a nadie. Es un personaje muy irónico, ya que, aunque es joven, artista, patético y sin educación (no termino la escuela o no fue a la universidad… no recuerdo cuál), resulta ser una persona muy culta y educada; en cuanto a modales y comportamiento social. Eso sí, no tiene control en la cantidad de palabras obscenas que salen de su boca, pero casi siempre sale con un comentario muy profundo o una cita de algún libro reconocido. Es uno de los más maduros en el grupo, luego de Maureen, y el que está -inconscientemente- manteniendo la pandilla unida. Es una caja de sorpresas. Además me parecio la historia más convincente para llevar a una persona a creer que su vida está tan arruinada como para querer terminarla; e irónicamente es su historia la que más menosprecian en la pandilla de “obligados a sobrevivir” Es un chiste de principio a fin.

Es un libro que recomiendo para un día que se sientan con ganas de meditar sobre las miserias de la vida, y como reirse de ellas. Sobret todo, si desean encontrar una razón para seguir creyendo en ella.


Cuando vea la película, les traeré mi apuntes. A ver cuál gana.

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El Lazarillo de Tormes (Anónimo).

ImagenEl Lazarillo de Tormes es un libro que nos revela lo propagado que está el sindrome de la apariencia. Incluso desde aquellos tiempos remotos; y aun peor, ahora.

Debo resaltar que el libro está bajo la autoría de una persona anónima, y esto nos habla de lo peligroso que era, en aquel tiempo, hablar sobre este tipo de temas. Si el autor revelaba su nombre, estaría en peligro de muerte. Cosa no muy diferente a nuestros tiempos (trata de hablar en contra de alguna creencia popular, y veras como te caen las piedras), solo que en aquellos tiempos era en serio. El hombre pudo haber sido colgado por escribir algo así. Y pongamonos a pensar un poco; para que estés en peligro de muerte, por escribir sobre un tema… debe tratarse de una verdad muy bien guardada. Una verdad que cambiará el mundo de ser revelada.

¿Aún quedarán de esas en nuestros tiempos? Yo sí creo.

Volviendo al libro, se trata de un relato corto. Un libro de 114 páginas (en la edición que yo poseo). La historia está narrada por el propio Lazarillo de Tormes, cuyo nombre era Lazaro. Su apodo se debe al lugar de su nacimiento, pero no les comento más sobre eso. El libro está demasiado corto para dar muchos detalles. Con tres palabras mal dichas, les habré contado toda la historia.

¡Cuántos debe haber en este mundo que huyen de los otros porque no se ven a sí mismos!

Como les decía, este libro nos revela como la apariencia domina muchos de nuestros circulos sociales; sino es que la mayoría. Nuestro protagonista y narrador, nos va contando sus aventuras junto a una larga lista de amos a los cuales estuvo a su servicio. Todos y cada uno de ellos con una apariencia completamente diferente a su realidad. Demostrandonos y enseñandonos a no dejarnos llevar por lo primero que vemos. A siempre estar a la tarea de estudiar a las personas, antes de hacer un juicio, quizá permanente y equivocado, sobre ellas. Nos advierte que no todo lo que brilla es oro, y nos recalca la existencia de este tipo de personas que no viendose a sí mismas señalan y huyen de los otros. Y son estas mismas las que contaminan el mundo; porque, hayandose en la misma situación o peor, tachan de malos a los demás. Denigrando y excluyendo a su propia gente.

La historia viene siendo como una auto-biografía de nuestro autor anónimo que, protegiendose bajo la imagen de Lazaro, nos relata los episodios más significativos de su vida. Sin duda, este niño le tocó una vida muy difícil y triste; pero la forma en que nos la narra la hace parecer de lo más divertida. Una ironía de la vida. Lo que duele en un momento, nos causa gracia en otro.

Realmente, es un libro muy corto. Y si sigo compartiendoles más cosas sobre él, les arruinaría esta maravillosa historia.

Solo me queda recomendarles que lean este relato, ya sea en una tarde lluviosa o en un día soleado; junto a la piscina. Se van a reir, van a llorar y, sobre todo, van a aprender.

Como era un niño sin experiencia, me limité a responder con la verdad.